MI SOBRINA, MI MAESTRA





Quiero compartirles algo y es que desde hace algunos días he venido reflexionando en esto, partiendo de que todos somos maestros y alumnos en esta vida.


Les cuento que lo que más me gusta de mi sobrina es su facilidad para decir que NO, tiene 3 años y cuando le ofreces algo que no quiere, ya sea de comer, de hacer, de vestir, simplemente te dice que NO, de manera tierna, de manera directa y cuantas veces sea necesario. Quizá podrán decirme: Magnolia, a esa edad todos los niños son así. Y entonces yo les respondería ¿y por qué se nos olvidó? Todos tuvimos esa edad.


Sí, debo confesar que poco a poco estoy aprendiendo a decir que no, ya saben, todos de algún modo queremos pertenecer y agradar, así que nos vamos olvidando de nosotros mismos y nos vamos llenando de vicios que nos ponen en segundo plano, con esto no me refiero a que vayas por la vida diciendo que NO a todo lo que te proponen, si puedes hacer algún favor, hazlo; si te ofrecen algo de comer que te resulta extraño, pero antojable, ábrete a la experiencia de probar algo nuevo.


A lo que me refiero es que muchas veces nos desgastamos por cumplir algún ‘favor’ solo por ‘agradar’, por no saber decir ‘que no’, porque los demás digan: ‘ay mira qué buena es’, poniendo nuestro bienestar en segundo plano, cuando en realidad deberíamos ser nuestra prioridad.


TU NEGATIVA LOS AYUDARÁ


Y no te me confundas, esto no es ser egoístas, el egoísmo es anteponer tus deseos a las necesidades de los demás. En cambio, el amor propio, es anteponer tus necesidades a los deseos de los demás.





Por lo tanto, es fácil darse cuenta cuando alguien de verdad necesita algo y cuando solo lo pide porque no quiere esforzarse un poco o por alguna razón no muy válida. Reforzando todo esto, añado que a veces decirle NO a alguien es la mejor manera de ayudarlo, debido a que de ese modo lo motivamos a hacerse cargo de sí mismo, de sus ideas; aunque al principio parezca algo difícil, de algún modo esa persona crecerá o se dará cuenta de que lo que pedía no era tan importante, por lo tanto, tampoco merecía tu desgaste.


Aquí añado otra anécdota, hace algún tiempo, mi novio editaba mis videos del canal, hasta que se saturó de trabajo y le fue imposible seguir editando lo mío, naturalmente lo más importante era su trabajo, así que me dijo que ‘ya no’… de pronto a mí se me vino el mundo encima, resentí su negativa pero evalué mi compromiso con el canal que quería crear, al final la idea era mía y solo mía, así que después de unos días le dije: si encuentro algún programa sencillo, ¿me dirías cómo editar?, solo si se me dificulta. Su respuesta fue positiva, me dio un mini tutorial y ahora edito a mi gusto y según mis posibilidades, pero cada vez quedo más satisfecha con lo que voy logrando. Al final, todo resultó bien.


Cada vez que quieras decir NO, piensa en que un abanico de posibilidades podría abrirse ante los demás al no estar ‘atenidos’ a ti, debido a que tendrán que usar su creatividad para crecer, para resolver, para reflexionar.



Y cuando puedas ayudar sin afectarte demasiado a ti misma ¡hazlo! sin problemas, con todo el convencimiento y el amor del mundo.


Sigamos el ejemplo de mi sobrina, un ser tan puro que aún no está deformado por la sociedad, por el querer encajar.


NO CONDICIONES EL AMOR


Ah, y, por último, también considero importante invitarlas a que, así como mi sobrina me dice que NO, sin miedo a sentirse rechazada, lastimada o mala, sin miedo a que yo la deje de querer porque sabe que mi amor va más allá de eso, nosotros también veamos más allá de las negativas.


Dejemos de considerarlas tan personales, dejemos de relacionarlas con el amor, es más, dejemos de condicionar el amor.


No se lo condicionen a sus hijos, no pongan caras tristes cuando sus pequeños (hijos, sobrinos, primos, hermanos, lo que sea) les den una negativa, enséñenlos a que las negativas ante algo son solo eso y nada tienen que ver con el amor.


En todo caso, guíenlos y explíquenles en la medida de lo posible que hay cosas que debemos hacer por alguna razón específica y no podemos negarnos (como estudiar, asear nuestro espacio, asearnos a nosotros), pero también hay muchas otras cosas ante las cuales podemos decir que NO sin miedo a perder algo, por ejemplo, el amor de alguien.


Y al final si por una negativa perdemos el afecto de alguna persona, lo que teníamos con ellos no era cariño, era interés.





Agradezco la lección de mi sobrina, de mi pareja, de quienes me han dicho que NO y eso me ha impulsado a crecer, sí duelen las negativas, pero suelen venir acompañadas de algo bueno que descubrimos con el tiempo.


Permítete sufrir la negativa un poco y después usa tu creatividad para convertirla en algo positivo, en un SÍ, en un conocimiento o una reflexión.


Ojalá que mi sobrina nunca deje esa soltura para decir que NO, ante lo que no quiere, ante lo que no le parece, sin miedo a que alguien la deje de querer.


Ojalá que todas aprendamos a decir que NO y a recibirlos también, esto también es algo que da para otra nota, pero vámonos por partes.





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