LUISITO COMUNICA, UN MEZCAL Y LA POLÉMICA




Ayer vi una fotografía del Youtuber e influencer ‘Luisito Comunica’ que para estas alturas quizá ya viste tú también y de cualquier manera la adjunto aquí:





Dicha imagen desde luego causó indignación entre muchas mujeres, me incluyo, de hecho, la vi en una página abiertamente feminista, desde luego la foto me pareció de mal gusto, sexista y vulgar. Sin embargo, cuando me pasé a leer los comentarios de la fotografía me invadió una profunda tristeza, por un lado, estaba quien repudiaba la tal imagen expresando su decepción por el comunicador quien sabiendo que llega a muchísimos jóvenes no se detuvo a pensar en el mensaje que podría enviar a sus miles de seguidores, otras tantas estaban enfadadas por lo insultante de la imagen, pero, lo verdaderamente triste resultó que no solo los hombres defendían a Luisito restándole importancia a la imagen, sino que también muchas mujeres normalizaban la imagen e incluso de manera muy ofensiva atacaban a otras mujeres aludiendo a otras cosas que estaban fuera de contexto o simplemente usando adjetivos bastante subidos de tono.


A partir de aquí me iré por partes:


En primer lugar cabe mencionar que Luisito ya se disculpó vía redes sociales y reconoció que no se detuvo mucho a pensar en la fotografía o en el trasfondo de todo aquello, simplemente le pareció ‘gracioso’ y lo hizo pero que tras leer comentarios y reflexionar se da cuenta que existen bromas que por nuestra cultura en algún punto fueron normalizadas y por eso ahora se consideran graciosas, sin embargo, lejos de ser una gracia resultan en ofensa… dicha acción me parece notable, porque es de sabios reconocer los errores y detenernos a reflexionar cuando hacemos algo que puede resultar ofensivo, a final de cuentas ninguno de nosotros somos seres perfectos y estamos en este camino aprendiendo, puliendo defectos, sacando experiencia de los errores.

Adjunto la imagen de su disculpa también




Ahora, qué fue lo que resultó ofensivo, pues simple y sencillamente que todo tenía que ver con esa cultura de la violación que tanto daño está haciendo no solo en México, sino en el mundo, aunque me centraré en mi país, debido a que, por desgracia, tiene una tasa altísima en asesinatos a mujeres, que sí, que también a los hombres los matan, pero en este caso, creo que son más las mujeres que han resultado asesinadas (o violadas) tras haber estado en un bar y haber ingerido bebidas alcohólicas ya sea en exceso al sentirse en confianza con quien resultó siendo su agresor o al haber sido drogada por medio de una sustancia añadida a su bebida y esto no es una exageración, he sabido de casos cercanos de chicas que si no fuera porque sus amigas las defendieron con uñas y dientes ahora estarían lidiando con un trauma terrible, mínimo.


Y muchas personas podrán decir que ‘para qué se exponen’, ‘para qué salen’, ‘para qué beben’, ‘por qué andan en bares’… así que les respondo de inmediato, salen porque tienen derecho a gozar de su libertad, tienen derecho a divertirse, tienen derecho a tener seguridad al divertirse y no, no solo en las bebidas con alcohol ponen las drogas, también en el refresco o en el agua mineral. Y sí, en efecto abusar del alcohol no es apropiado para nadie, pero también deberíamos estar de acuerdo a que no solo porque alguien está en estado de ebriedad los demás tienen derecho a abusar de ella y de su cuerpo. Justo de esto trata la cultura de la violación también, de culpar a la víctima y acusarla de 'estar en malos sitos' en lugar de hacer notorio que NINGUNA PERSONA DEBE ABUSAR DEL CUERPO DE ALGUIEN.





¿Se dan cuenta?... una persona en estado de ebriedad está propensa a ciertos peligros, como por ejemplo: caerse y lastimarse, tener un accidente automovilístico o ser estafado / robado /asaltado, sin embargo, si eres mujer debes añadir un peligro más, porque puedes ser violada e incluso asesinada, no teniendo ni siquiera derecho a una mínima empatía de la sociedad porque al parecer para muchos y muchas, ellas ‘se lo merecen’ por andar en lugares que no debería, por estar fuera de su casa, por beber. Resulta en un castigo muy extremo y severo por cometer el error de pasarse de copas o por querer divertirse con las amigas, ¿no lo creen?


Volviendo al mezcal, justo hace alusión a eso que menciono, a esa cultura que normaliza el abuso y la violación con el nombre ‘Tus nalguitas serán mías’, en primer lugar la bebida no debería llamarse así y en segundo Luisito no debió hacerle publicidad involuntaria (o voluntaria) porque volvemos al hecho de que promueve algo que no debería ser normal al dejar en entredicho que estando bajo los influjos del alcohol alguien obtendrá ‘el premio deseado’. Así que no, no solo es una broma.


Y no es torcer las cosas, no es exagerar, es que nuestra cultura nos ha hecho creer que eso es normal y que debería ser gracioso, pero, no porque siempre se haya aceptado significa que deba seguir siendo así, las cosas no tienen por qué ser iguales siempre, las cosas tienen que mejorar e ir siempre hacía delante.




El término CULTURA DE LA VIOLACIÓN es usado para hacer referencia a que en las sociedades se normaliza la violencia sexual, se ignora o minimiza e incluso se fomenta por medio de actitudes misóginas. Este término parece nuevo pero surgió en 1970 y se menciona que la cultura de la violación se manifiesta a través de la aceptación de las violaciones como un hecho cotidiano, lo cual se agrava ante la apatía de las autoridades para actuar de manera justa, aunado al hecho de siempre ‘culpar a la víctima’ por una u otra razón (¿les suena todo esto?).


Otros sociólogos postulan que la cultura de la violación también tiene que ver con las relaciones sexuales no consensuales (incluso en un matrimonio) relacionadas con la misoginia y la desigualdad de género, que muchas veces surgen en las familias y se van transmitiendo de generación en generación, lo cual lleva a una aceptación generalizada de la violación e incluso a la fecha muchos no consideran que la violación existe en el matrimonio, porque ‘tienes que cumplir’ aunque no quieras y así son las cosas, desde luego en los años 70 era más grave y marcado, pero aún existe.


Algunas de las prácticas recurrentes en la cultura de la violación son el uso cotidiano de lenguaje machista, los ‘piropos callejeros’, el manoseo, el acoso sexual, la pornografía que crea fantasías bastante retorcidas, la cosificación de la mujer vista en cine, publicidad y medios de comunicación, creando una idea colectiva de que la violencia es inevitable y por lo tanto se vive por parte de la sociedad en una constante resignación, porque ‘así son las cosas y no van a cambiar’, así pues, se culpa a la víctima y se ‘disculpa’ al agresor porque 'así son ellos' o porque 'así son las cosas', lo cual resulta triste para las mujeres y limitante para los hombres, ya que, se les mete a la cabeza que solo por ser hombres ‘tienen que ser violentos’, cuando no tiene por qué ser así e incluso así es como por uno pierden todos.





Ante todo esto es importante reconocer que no porque algo siempre haya sido de una manera no debe haber lugar a cambios, está claro que tiene que haber cambios orientados al bien común, tenemos que ser parte de las soluciones, tenemos que aceptar que hay términos que antes no conocíamos y que debemos conocer para mejorar, que no ‘solo es un chiste’ y que si antes me reí es porque no sabía lo que ahora sé, pero primero tenemos que abrirnos al conocimiento, sé que es difícil porque la cultura misma nos ha metido en la cabeza que ciertas cosas son normales y que si comenzamos a estar en desacuerdo somos exagerados, pero, pensando un poco más a fondo nos damos cuenta de que nunca debieron ser normales y no deberían ser normales nunca más porque atentan contra el bienestar de las personas.

Quizá una persona como Luisito no vaya a convertirse en violador por hacer esa fotografía, pero si fue una muestra de esa cultura que entre todos deberíamos cambiar, así que no, no es solo un chiste y lo felicito por recapacitar al tiempo que las y los invito a todos a pensar dos veces en esas bromas que hacemos o permitimos, en esos conceptos limitantes que tenemos hacía hombres y mujeres.


Yo también en algún momento tuve pensamientos limitantes, también en algún momento me reí de chistes que consideré normales, también pensé que los demás exageraban, también he cometido errores, pero poco a poco he ido aprendiendo de ellos y sobre todo se que puedo moldear mi pensamiento y mis ideas, así que, estoy dispuesta a hacerlo, a mejorar y aprender y eso es muy humano.





Y no, no todos los hombres son malos o son violadores solo por reírse de un chiste misógino, si tu defensa a mi artículo va por ahí lo entiendo y te invito de antemano a que busques el término ‘Cultura de la Violación’ y comprendas un poco más todos esas situaciones que resultar ‘normales’ pero que no están bien, yo solo pongo una idea sobre la mesa, pero de cada quién depende buscar e informarse más hasta que nuestra curiosidad quede satisfecha y nuestras preguntas queden respondidas, afortunadamente el internet es muy basto y es una gran puerta hacía el conocimiento.

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